Policía acusado de privación de la libertad y vejámenes

La justicia formalizó la acusación al oficial Brian Elizondo. El acusado cambió de abogado, lo defiende Mario Aguerrido. 

El oficial de la Seccional Tercera, Brian Elizondo, fue acusado de privación ilegítima de la libertada y vejámenes -delitos agravados por su condición de policía- por la agresión a una alumna frente al Liceo Informático de esta ciudad. La audiencia de formalización se efectuó este miércoles a las 8:30 horas en el Centro Judicial de Santa Rosa. La audiencia fue reprogramada el lunes pasado porque el acusado presentó un certificado médico.  

Otra novedad de la causa es el cambio de abogado defensor. Elizondo venía siendo patrocinado por la defensora oficial, Silvia Annecchini pero ahora tiene como abogado a José Mario Aguerrido. 

Elizondo es oficial subinspector, y es uno de los responsables del servicio de calle de Tercera. Fue denunciado a principios de este mes por agredir a una menor de edad -de 14 años- en la vereda del establecimiento educativo, ubicado sobre la calle Ameghino.

El policía había acudido a la institución para mirar la grabación de las cámaras de seguridad, en relación a un robo ocurrido en una estación de servicio cercana. Cuando salió, comenzó a discutir con un grupo de alumnos que estaba en la vereda y terminó atacando a la joven: la tiró al suelo, la agarró de los pelos, la redujo e intentó esposarla. No pudo completar su cometido por la intervención de autoridades del Liceo y otras personas.

Elizondo tenía que declarar el pasado miércoles 8 ante la fiscala Cecilia Molinari, pero no concurrió en el horario en que lo habían citado. Por eso, terminó siendo llevado por la fuerza pública (o sea, sus mismos colegas). Declaró en en la Fiscalía.

La formalización

Este miércoles la fiscal Cecilia Molinari formuló la acusación por la que se lo investiga. Dijo que Elizondo increpó a cuatro adolescentes cuando salió del Liceo, lugar al que había concurrido para observar la filmación de las cámaras de la institución, en el marco de la investigación de un robo que tenía a cargo. La funcionaria judicial destacó que la "prueba fundamental" de la agresión a una de las estudiantes es, justamente, la filmación en la que quedó certificada su agresión.

Señaló que el policía tiró al piso a la adolescente de 14  años, la llevó a los empujones hasta una camioneta, y pretendió subirla al vehículo. Dijo que la chica sufrió una escoriación y un hematoma, "lesiones leves". Y puntualizó que habría incurrido en los delitos de privación ilegítima de la libertad y vejaciones. No solicitó ninguna medida de restricción y el imputado permanecerá en libertad.

El abogado Mario Aguerrido no hizo manifestaciones, ya que la formalización es el primer paso de la investigación, que recién se inicia. Elizondo se retiró caminando de la Ciudad Judicial. Cuando los periodistas lo abordaron, amablemente indicó que su defensor le había aconsejado no realizar declaraciones.     

Antecedentes

Elizondo tiene en su haber varios hechos de violencia institucional. En enero de 2013, protagonizó la persecución del joven Jonathan Zaldarriaga (23), a quien siguió durante varias cuadras luego de que el motociclista no parara en un control de tránsito.

Junto a otros policías, el oficial subinspector de calle persiguió a Zaldarriaga e ingresó detrás de él a su casa de la calle Lope de Vega. El joven también denunció que los uniformados le pegaron a su padre, José Luis Zaldarriaga, y a otras tres mujeres de la familia.

El último caso que protagonizó Elizondo movilizó a los representantes del Movimiento Pampeano de Derechos Humanos, quienes llevaron su reclamo hasta la Justicia provincial por la situación de los policías que son denunciados pero igualmente siguen en funciones y, en algunos casos, hasta son ascendidos.

Intentaron reunirse con el procurador Mario Bongianino y con el titular de la FIA, Juan Carlos Carola. Pero como ninguno estaba en la ciudad, acordaron un posterior encuentro donde les llevaron documentación sobre las denuncias.

“No hay sanciones aparentes. Las acusaciones sobre Elizondo son de 2013 o antes, por apremios, violaciones de domicilio, violencia de género, procedimientos ilegales. En otro hecho interviene amenazando a un chico al que le secuestran el celular por filmar un operativo policial, y que cuando va a reclamar a la Seccional Tercera, queda detenido. Y también en la detención de miembros del Movimiento cuando hacían pintadas”, detalló Víctor Giavedoni, uno de los integrantes del MPDDHH.

“Queremos saber qué pasa en la Justicia con estas y otras investigaciones que no hay condenas. Queremos saber dónde está la falla”, añadió.

Desde el Movimiento, también apuntan a la falta de difusión de las resoluciones y los fallos judiciales, lo que dificulta seguir los expedientes de las denuncias anteriores. “Nosotros con el caso de Elizondo no podemos acceder a la información, porque otra complicación es la falencia en la publicación de las resoluciones judiciales. El Estado no garantiza acceso a la información pública, salvo que pongamos un abogado. Hay que generar formas de información del Estado a la comunidad porque no se sabe en qué quedan las causas”, señaló el dirigente.

Giavedoni también reclamó que “además de denunciar, hay que construir políticas públicas concretas. Una cosa puntual que nos decían es que quien releva pruebas es la misma Policía, sus mismos compañeros”.