Anuario 2016: Los acusados de abusos en 25 de Mayo, en el banquillo

Un año y medio después de la primera denuncia por abusos sexuales contra niños y niñas del JIN Nº 12 de Colonia 25 de Mayo, se realizó el juicio a los cuatro acusados por esos delitos. Marcelo Tatavitto Roade, Oscar Aníbal López, María José Tello y María Angélica Bastías comparecieron ante el Tribunal en el Centro Judicial de Santa Rosa desde el 23 noviembre, pasando por 14 audiencias hasta el 16 de diciembre donde se juzgaron seis casos de los 37 denunciados.

La audiencia número 15 se desarrolló con la acusación del fiscal general de la III Circunscripción Judicial, Jorge Marcelo Amado, y del fiscal de General Acha, Juan Bautista Méndez, más los alegatos de los abogados querellantes Armando Agüero (representante de los familiares en cinco casos) y Vanesa Ranocchia Ongaro (en el caso restante). También intervino la asesora de Menores de General Acha, María Agostina Pensa, mientras que el cierre de dicha jornada estuvo a cargo de los defensores de los acusados: Omar Gebruers (defensor de Tatavitto, Tello y Bastías) y César Augusto Rodríguez junto a Juan Veneri (defensores de López).

Los hechos

Los seis casos de presuntos abusos están resumidos en dos episodios. En uno los imputados son Tatavitto y Tello y de acuerdo a la acusación fiscal Tatavitto habría abusado el año pasado de tres alumnos del JIN Nº 12, turno mañana, en el baño de Coordinación, y en 2014 de otros dos en el mismo lugar y en una chacra. Tello aparece aquí como facilitadora para que se cometiesen los delitos ya que era la docente que estaba a cargo de los chicos y las agresiones se habrían producido durante el horario escolar.

En el hecho restante los acusados son Tatavitto, López y Bastías. Los dos primeros están sospechados de abusar de un menor en la chacra de Tatavitto, durante el horario escolar de la tarde, y Bastías, al igual que Tello, de ser facilitadora del delito.

Audiencias

El juicio comenzó el 23 de noviembre y llevó un total de 15 audiencias, incluyendo los alegatos. Declararon 120 testigos, aunque esa cifra hubiera sido mayor ya que tanto los querellantes como los defensores de los acusados desistieron de algunos testimonios debido a que no aportarían datos adicionales a los ya expuestos en cantidad.

En la jornada inicial del juicio, durante los alegatos de apertura, los fiscales Amado y Méndez dijeron que demostrarían que Tatavitto y López cometieron los abusos “en un marco de clandestinidad propio de esta clase de delitos” y que Tello y Bastías actuaron como “entregadoras o facilitadoras”.

Los querellantes Agüero y Ranocchia adhirieron a los hechos, aunque ampliaron y agravaron la calificación legal, en tanto la asesora de Menores María Agostina Pensa se pronunció en igual sentido.

Por su parte, el defensor Omar Gebruers, en nombre de Tatavitto, Tello y Bastías, expresó que nada de lo dicho ocurrió, que sus clientes son inocentes y que no se les puede reprochar ninguna conducta penal.

Además planteó una actividad procesal defectuosa con relación a las pericias médicas, acotando que al momento de efectuárselas a las víctimas, Tatavitto y Tello ya estaban detenidos y sin embargo la defensa no pudo controlar cómo se hizo esa prueba. Por ello afirmó que se violó la norma constitucional de defensa en juicio y pidió que se anulen esas pericias. También sostuvo que de las declaraciones de los seis menores en cámara Gesell no surgió que haya existido algún abuso sexual infantil.

César Rodríguez, defensor de López, habló de una “manifiesta parcialidad del proceso” y enfatizó que “se duplicaron las cámaras Gesell cuando no se produjeron los resultados esperados”. El codefensor Veneri afirmó que “todavía no sabemos cuál es el hecho puntual” que se le imputa a López, que “se soslayó el principio de inocencia” y que el Ministerio Público Fiscal “buscó debajo de la tierra lo que no halló en la superficie”.

Al momento de declarar los imputados, los cuatro negaron cualquier tipo de relación con los abusos. Tatavitto, Tello y Bastías brindaron extensos testimonios y respondieron preguntas de la Fiscalía, las querellas y las defensas. López, en cambio, dio su versión de los hechos pero prefirió no contestar preguntas.

El resto de las audiencias se desarrolló con la exposición de las cámaras Gesell y declaraciones de testigos de ambas partes, algunos por videoconferencia desde la localidad de 25 de Mayo.
También hubo varios careos entre testigos durante la extensión del juicio y el Tribunal, integrado por los jueces Gastón Boulenaz, Andrés Olié y Gabriel Tedín, decidió hacer lugar a un pedido del abogado Gebruers, rechazado por las querellas y los fiscales, para hacer una inspección ocular en la escuela y en la chacra de 25 de Mayo donde se habrían producido los hechos.

Penas

En la última jornada del juicio en 2016, la Fiscalía pidió condenas de 25 años de prisión para Marcelo Tatavitto Roade, 22 para María José Tello y 10 para Oscar Aníbal López y María Angélica Bastías, los cuatro docentes imputados en la causa. Las querellas adhirieron a esas penas y las defensas, en cambio, plantearon que todos ellos deben ser absueltos.

Tanto las querellas como la asesora de Menores de General Acha, María Agustina Pensa, adhirieron a los montos de las penas, fundamentando sus posiciones en características particulares de cada caso.
Por su parte, los abogados de los imputados volvieron a cuestionar los procedimientos de la Fiscalía y los peritajes y apuntaron a “profundas fallas de la acusación”, pidiendo la absolución y la inmediata libertad de sus defendidos.

La sentencia se conocerá el 1 de febrero de 2017 a las 12:30 horas, el primer día hábil luego de la feria judicial. Los familiares, que acompañaron con movilizaciones en 25 de Mayo durante la instrucción de la causa y con banderas y carteles durante las audiencias, tenían la expectativa de que la sentencia fuera este año pero los asuetos del 23 y el 30 de diciembre no permitieron la cantidad de días hábiles necesarios.
Sin embargo, las madres y los padres de las víctimas que fueron parte de este juicio, así como los familiares de las otras 31 víctimas que restan, esperan una condena ejemplar para los cuatro imputados.