Un médico piquense salvó a una nena de morir ahogada con leche

 

General Pico (Agencia) – Lo que era un plácido paseo familiar se transformó el último fin de semana en un momento inolvidable para un médico de General Pico, que durante su visita a un shopping de Buenos Aires intervino para salvarle la vida a una beba de poco más de un año. La niña se ahogó con leche y prácticamente no tenía signos vitales cuando el profesional le realizó maniobras de reanimación que la salvaron. “Uno es médico y está acostumbrado a estas cosas, pero fue algo impresionante, daban ganas de llorar”, contó emocionado el piquense.

La historia la protagonizó el reconocido traumatólogo Rubén “Topo” Cuadrelli, quien junto a su familia visitó el pasado fin de semana un shopping de la localidad de Martínez, en Buenos Aires. Lo que era un paseo normal rápidamente se transformó en una situación de suma tensión, en la que sus conocimientos de medicina le permitieron aplicar correctamente los primeros auxilios a una niña y salvarle la vida.

“Entramos al UNICENTER para ver en un negocio unas cosas, estuvimos 15 minutos nada más. Cuando nos estábamos por ir escuchamos el grito ‘médico, médico’. Me asomé para ver, había un montón de gente y en el medio estaba tirada en el piso una nena de menos de 2 años, la mamá y el papá estaban desesperados porque estaba ahogada y no podía respirar”, relató el doctor Cuadrelli.

Ante el complejo cuadro “todos opinaban, pero yo era el único médico así que la puse boca abajo, de costado, le hice respiración boca a boca, fue impresionante lo que la tuvimos que pelear. Después de un rato empezó a respirar y vomitó”.

El accionar del traumatólogo fue premiado con felicitaciones, besos, abrazos y un cerrado aplauso de parte de los presentes. “Me rodeó la gente, era impresionante, uno es médico y está acostumbrado a estas cosas, pero fue algo impresionante, daban ganas de llorar. Vinieron también los guardias de seguridad a saludarme, me abrazaban, me decían que era un héroe. Fue una sensación especial, uno está siempre en esto pero igual se emociona”, recordó con voz entrecortada y mientras intentaba retener las lágrimas que se apoderaban de sus ojos.

“Ángel guardián”, así calificó a Cuadrilla su pareja, Mariela Knaus, quien se mostró orgullosa de lo hecho por su compañero de vida, para salvar a la pequeña Isabella, como se llama la niña. Calificó por último al profesional como “gran persona, gran padre y gran doctor de esos que quedan pocos”.