Ortiz será el candidato

El vernismo y el marinismo cierran filas e interpretan que el ministro de Bienestar Social -que en las PASO no apoyó la lista K- debe remplazar al renunciante candidato a intendente, Oscar Jorge.

El ministro de Bienestar Social, Raúl Ortiz, será el candidato a intendente del PJ. Así lo tienen resuelto los principales dirigentes del partido del gobierno, que intentarán de ese modo “emprolijar” rápidamente la situación política e institucional después del portazo que dio el gobernador Oscar Mario Jorge, cuando el jueves sorprendió a todos con su renuncia a la postulación.

El lunes, en la reunión del consejo partidario, se respaldará esa decisión, que de todos modos generará ruidos políticos no solo hacia afuera del PJ, sino en su interior, e incluso entre los referentes del sector de Compromiso Peronista.

Tal como informó ayer El Diario, la presidenta de la Junta Electoral Patricia Matalón dio la explicación oficial que será rubricada políticamente el lunes: se propicia una suerte de “corrimiento”, pese a que Ortiz era candidato a concejal y no aparecía en la misma boleta que Jorge.

Ortiz no negó sus ambiciones de ser el postulante a jefe comunal, e hizo declaraciones públicas en las que chicaneó a otros dirigentes que aparecían posicionados por distintas versiones a intereses.

“No voy a eludir la responsabilidad”, dijo el ministro. A esa situación se sumó que el principal contrincante en las generales del 25 de octubre, Leandro Altolaguirre, aceptó que lo natural sería que el candidato del PJ fuera Ortiz.

En síntesis: Ortiz es, a esta altura, número puesto. Porque además políticamente una resolución en ese sentido se venía madurando.

Desde ya que la decisión que tome el partido tendrá que ser avalada por el Tribunal Electoral Provincial, pero nadie se imagina que el Poder Judicial deje sin candidato al justicialismo, a partir de una interpretación restrictiva del artículo 9 bis de la ley electoral, que impide el reemplazo de un candidato que fue fue proclamado.

De todos modos en el PJ calculan que en el Poder Judicial estarían dispuestos a admitir el argumento de un “corrimiento”, por más que técnica y formalmente no sea una situación de ese tipo.

Tal como informó El Diario, el vernismo y el marinismo cierran filas e interpretan que el ministro de Bienestar Social -que en las PASO no apoyó a la lista K- debe remplazar al renunciante candidato.

Poco antes de que quedara clara esa voluntad, el secretario de Asuntos Municipales Fabián Bruna no tenía interés en ser el candidato a intendente. El nombre de Bruna fue lanzado al ruedo por algunos sectores de la dirigencia santarroseña que lo ven como un referente respetado en la capital provincial, más allá de su enfrentamiento con el vernismo, que por momentos adquirió cruces de altísimo voltaje.

En los últimos días, Bruna participó de los encuentros del Consejo Local de Unidades Básicas que preside y se mostró junto al candidato a vicegobernador, el marinista Mariano Fernández, quien destacó el rol dirigencial de Bruna.

Por las dudas, Raúl Ortiz -convertido en una suerte de contrincante interno en las filas de Compromiso Peronista- salió a cruzarlo, con referencias explícitas e implícitas, para sacarlo de una hipótetica carrera por la postulación a la jefatura comunal.

ortiz verna

Bruna fue el derrotado precandidato a gobernador en las internas del 5 de julio, y además uno de los pocos referentes del sector que sostuvo el posicionamiento interno antes de las PASO: acompañó a los postulantes del kirchnerismo que el 9 de agosto perdieron contra la alianza de marinistas y vernistas, pero con un triunfo en Santa Rosa.

La interna dentro de Compromiso Peronista es un secreto a voces que se maneja desde hace largo tiempo: Ortiz, en varias de las decisiones y gestos políticos, se cortó solo, según reprochan algunos dirigentes del mismo espacio.

Ahora, rápidamente salió a posicionarse como el reemplazante “natural” de Jorge en la candidatura a la Intendencia, pese a que el propio gobernador pareció soltarle la mano cuando en la conferencia del jueves dijo que había distintas alternativas para elegir su relevo.

De todos modos, el ministro aparece sostenido porque aun en el marco de la interna tejió relaciones con el vernismo y evitó exponerse cuando se dieron los peores cruces: mientras Bruna recordaba que el senador fue mencionado en los tiempos de la “Banelco” y le dedicaba algunas referencias a sus posicionamientos “buitres”, Ortiz eligió meterse en la actividad proselitista local, haciendo campaña por su propia candidatura a la viceintendencia.

Antes de las PASO, Verna siguió con furiosos reproches a Bruna: se quejó de que hubiera alineado a algunos intendentes para que le consiguieran fiscales a la lista K y dijo en los actos que “este muchacho se está equivocando”, en referencia al secretario de Asuntos Municipales. Ortiz en esa campaña directamente brilló por su ausencia, tal como pretendían vernistas y marinistas, y luego explicó públicamente que no apareció porque no estaba de acuerdo con que se llevara adelante ese proceso interno.

Esa puja en el interior de Compromiso Peronista también exhibe los problemas que tendrá el espacio para consolidarse: el portazo de su líder, el triunfo interno de Verna y la disgregación de los heterogéneos sectores que lo conforman permiten prever una diáspora, o al menos nuevas evidencias de sus debilidades. El kirchnerismo más puro, en esta instancia, ni siquiera fue consultado. Todo pese a que el espacio -también con los aportes de Bruna y Jorge Lezcano- ganó la última interna en Santa Rosa.