Condenado por secuestrar, lesionar y violar a exnovia

La sentencia la impuso el juez Florentino Rubio. El joven interceptó a la menor en la calle y la mantuvo encerrada con candado en su casa. Abusó de ella y la golpeó.

General Pico (Agencia) Ocho años y medio de prisión fue la pena que le impuso el juez de audiencia Florentino Rubio a un joven de apenas 18 años, a quien encontró culpable de secuestrar, golpear y violar a su exnovia. El ataque contra la adolescente, de 15 años de edad, fue perpetrado y denunciado en diciembre de 2014.

El debate oral y público por este caso se desarrolló entre el 18 y 20 de agosto en la Sala de Audiencias Nº 1 del Palacio de Tribunales de General Pico. Declararon numerosos testigos, entre ellos la víctima (en Cámara Gesell), familiares, efectivos policiales y peritos en diferentes áreas. Participaron de las audiencias el fiscal sustituto Damián Campos y los defensores particulares, los doctores Julio Ballari y Juan Cruz Goyeneche. Al concluir el debate, la Fiscalía pidió 10 años de prisión, mientras que la Defensa solicitó la absolución de su cliente.

Tras una semana de análisis, el juez Rubio dio a conocer su fallo condenatorio el pasado jueves 27, encontrando al imputado culpable de los delitos de “lesiones leves calificadas”, “abuso sexual con acceso carnal, calificado por el empleo de armas” y “privación ilegítima de la libertad calificada”, todo “en concurso real”. Le impuso finalmente una pena de ocho años y seis meses de prisión. Por otro lado, lo absolvió por el delito de “daño”.

El hecho

De acuerdo al fallo, y preservando datos que puedan permitir la identificación y revictimización de la damnificada, el hecho tuvo lugar el 9 de diciembre de 2014, aproximadamente a las 7:45 horas.

El condenado interceptó en la vía pública a su exnovia cuando esta se dirigía al colegio secundario al que asiste. Luego la amenazó con un cuchillo y la obligó a acompañarlo hasta su vivienda.

Al inmueble lo cerró con llave y puso candados a las rejas, evitando así que la adolescente pudiera escapar. Posteriormente le recriminó el final de la relación y le revisó su teléfono celular, donde encontró un mensaje que no fue de su gusto, por lo que le aplicó un golpe de puño en el rostro.

Luego la violó en dos oportunidades y recién la liberó en horas del mediodía, luego de que esta le prometiera retomar la relación con él.