“No soy testaferro de Lázaro Báez: él me debe plata a mi”

Héctor “El Negro” Garro estuvo en la Redacción de El Diario. Confirmó la compra de hoteles en La Pampa. Admitió que además fue concejal de un pueblo cercano a Río Turbio, diputado provincial y presidente del directorio de Vialidad Provincial.

El exdirector de Vialidad Provincial de Santa Cruz y empresario transportista, Héctor “El Negro” Garro, confirmó ayer la compra de dos hoteles en la provincia de La Pampa.

Furioso, porque consideró que fue tratado de “testaferro” de Lázaro Báez en una nota de este diario, disparó: “No lo soy. Es más, Lázaro Báez me debe plata a mí”.

Garro (63) también admitió que tuvo contratos con Austral Construcciones -la firma de Lázaro Báez, el empresario que recibió contratos por 24.000 millones de pesos durante el período 2003-2015- pero aclaró que “nunca fue gerente de AC. Eso es mentira”, resaltó.

Los portales santacruceños informaron en reiteradas oportunidades que Garro era el gerente de AC en la cuenca hidrocarburífera que incluye a Río Turbio y 28 de Noviembre. Sin embargo, nunca encontraron una respuesta de Garro.

Ayer a la mañana Garro se presentó en la Redacción de El Diario, acompañado de su contador. “Lo que tengo lo hice con 42 años de trabajo”, dijo.

El resto de las declaraciones las hizo sin siquiera sentarse. “No me voy a sentar, me quedo parado”, resaltó en tono vehemente. Acto seguido, dio detalles de su primer capital, su viaje al sur, la empresa de transporte y su carrera como concejal, diputado provincial y presidente del directorio de Vialidad Provincial de Santa Cruz.

Garro dice que desde diciembre de 2015 ya no hace trabajos para Báez. “Terminamos de trabajar para él. No soy socio de Báez, soy acreedor porque cerró la empresa en diciembre. Me debe un año de trabajo. Nos debe una fortuna. A mí y mis tres hijos. Soy una de las 27 empresas a las que nos debe”, insistió el hombre oriundo de General Acha.

“Lo único que hice es perder plata en estos 10 años. No fue la década ganada para mí”, resaltó Garro.

Concejal, diputado y director de Vialidad

Garro contó que se fue a los 21 años de Acha rumbo al sur. “Vendí 425 hectáreas que recibí de una herencia”, dijo.

Primero tuvo dos tiendas en 28 de Noviembre, un pueblo ubicado a 10 kilómetros del Yacimiento de Río Turbio, en el sur de Santa Cruz y cercano al límite con Chile. Fue concejal desde el año 1991.

Durante esos años armó una empresa de transporte, en el año 1984. Fue contratista de Kank y Costilla, Gotti y otras conocidas empresas que terminaron siendo propiedad de Lázaro Báez. Después llegó a diputado provincial a mitad de los años ‘90. En el año 2003, ocupó el cargo de presidente del directorio de la administración de Vialidad Provincial santacruceña. Dejó el cargo en 2003, cuando se desató una fuerte crisis política entre el expresidente Néstor Kirchner y el exgobernador Sergio Acevedo.

“Yo era de la línea del “Negro” (Sergio) Acevedo. Cuando se fue él, me retiré de la política”, dijo. “No éramos del Frente para la Victoria”, remarcó.

Aunque se alejó de la política, siguió con contratos de la obra pública.

Compras y ventas

Garro justificó ayer que las compras de hoteles que hizo en Santa Rosa y General Acha fue con las ventas inmuebles. Recordó que “hace 15 años compré 6.000 hectáreas en Victorica. No iba nadie al campo. Lo vendí hace 8 años”.

Además vendió 400 hectáreas cercanas a Río Turbio, donde estaba el obrador de Kank y Costilla. Con ese dinero realizó las compras de hoteles en La Pampa, según explicó.

A pesar de que -por un lado- tuvo que realizar ventas para la adquisición de los hoteles, el mismo Garro tiró abajo las compras realizadas. Dijo que “al hotel ECOP lo compré por cuatro pesos (sic), porque debía un millón en impuestos. Y La Delfina me salió dos pesos (sic), también estaban endeudados”.

“No sé por qué los otros no lo podían hacer andar los hoteles, no tengo la culpa”, dijo el exfuncionario santacruceño ante la consulta de El Diario sobre la supuesta baja rentabilidad de los mismos.

Garro también negó tener “una Toyota Hilux”, aunque este diario solo informó de la averiguación de Garro en un concesionario local de una firma japonesa. Pero tanto Garro como sus hijos tienen un poderoso parque automotor de camionetas 4x4.

“Con lo que facturo me puedo comprar una camioneta por mes”, dijo, retrucando el dato de su modesta cuenta en el Banco Nación.

Garro se mostró interesado en aclarar que no era “testaferro” de Lázaro Báez y que no compró un coto, aunque admitió que tuvo campos en la zona de Victorica. Tampoco pudo ni quiso hacer aportes sobre los datos que surgen de las investigaciones judiciales por los sobreprecios en la obra pública. “Yo tenía un contrato con un privado. No tenía obra pública”, dijo buscando despegarse.